Equilibrio

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A ser feliz, se aprende

lunes, 11 de octubre de 2010

Firma del convenio para la prestación de atención psicológica especializada a menores expuestos a la violencia de género.


El decano del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, D. Fernando Chacón Fuertes, y la Consejera de Empleo, Mujer e Inmigración de la Comunidad de Madrid, Dª Paloma Adrados Gautier, firmaron, en la sede del Colegio, un convenio de colaboración para la prestación de atención psicológica especializada a menores expuestos a la violencia de género en 15 municipios de la Comunidad de Madrid.
Gracias a este convenio, la atención psicológica se acercará a los lugares de residencia de las mujeres y menores que sufren este tipo de violencia.

Este nuevo servicio, que refuerza el sistema de atención psicológica a menores de la Red de Puntos Municipales del Observatorio Regional para la Violencia de Género, centrará su atención en la reparación del daño sufrido por los menores mediante una intervención integral y especializada.

Las secuelas que suelen mostrar estos menores son:
* Problemas de socialización: aislamiento, inseguridad, agresividad.
* Problemas de integración en la escuela, problemas de concentración, déficit atencional y disminución del rendimiento escolar.
* Síntomas de estrés post-traumático como insomnio, fobias, ansiedad, trastornos disociativos.
* Conductas regresivas: enuresis y encopresis.
* Síntomas depresivos: llanto, tristeza, aislamiento.
* Alteraciones del desarrollo afectivo, dificultad de expresión de sentimientos y manejo de emociones con la interiorización o aprendizaje de modelos violentos y posibilidad de repetirlos, tanto víctima como agresor, y la internalización de roles de género erróneos.
* Parentalización de los niños y las niñas, asumiendo roles parentales y protecotras de la madre que no les corresponde por su edad.
* En algunos casos, la misma muerte que su madre.

Durante 2009, en los centros residenciales y no residenciales se atendió a cerca de 1000 mujeres y a 572 menores y en los primeros meses de 2010, 774 mujeres y 325 niños han utilizado estos servicios.

Fuente: Colegio de Psicólogos de Madrid.

La virtud que deja de serla: El perfeccionismo


¿Cuántas veces nos sorprende gratamente que las cosas se hagan bien? Vamos a un sitio y nos atienden con un trato exquisito, y además ¡Cumplen con lo que dicen! Es algo encomiable. Nadie diría que eso es malo. Yo tampoco. Diríamos que es una virtud, ¿no? Por supuesto. Entonces, ¿por qué el querer hacer las cosas bien puede dejar de ser una virtud? Básicamente cuando el coste es muy alto respecto al resultado conseguido. No hay una proporcionalidad. Es parecido al esfuerzo enorme que hacen los velocistas para bajar una centésima. Lo que hace ese esfuerzo diferente es lo que lleva consigo: dinero, fama… El problema viene cuando hablamos de la vida diaria.
Cuando el perfeccionismo está muy presente en nuestra vida puede llegar a condicionar parte de nuestros quehaceres.
El perfeccionista es insatisfecho por naturaleza. Nunca tiene suficiente. No vale hacerlo bien o muy bien; hay que hacerlo excelente, y llegado a ese subjetivo nivel, ¿por qué no hacerlo un poco mejor? Y después, ¿aún se puede superar? ¡Claro que sí! Hasta llegar a situaciones esperpénticas.
Hay diferentes niveles de perfeccionismo y puede afectar a diferentes áreas de nuestra vida. Según el grado del nivel y el alcance su impacto será mayor. ¿Soy capaz de terminar a tiempo mis tareas? ¿Dejo de lado otros aspectos importantes de mi vida (familia, amigos, otras tareas…)? ¿Exijo a los demás el mismo grado de implicación que me impongo a mí mismo? Etc.
Por último, y muy importante, ¿cómo afecta a la visión que tengo de mí? Si por lo general no suele ser suficiente lo realizado, por muy bien hecho que esté, es probable que a mis ojos no salga muy bien parado, ¿no?.
¿Cómo es de provechosa la autocrítica que resalta lo que falta en vez de lo que se ha logrado?

JAVIER GUTIERREZ SANZ.
Psicólogo.
AtenPsi Consulta de Psicología.